¡Ya es hora!

El presidente Raúl Castro Ruz lo ha dicho: debemos dejar atrás lo viejos dogmas, desempolvar las ideas y generar, de una buena vez y por todas, el proyecto social que llevamos más de 50 años en construcción y perfeccionamiento.

Por estos días, se debate el documento base de la Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, a efectuarse el próximo año. Las ideas planteadas no son nuevas, los tópicos contenidos en los diferentes puntos parecen copias taquigráficas de intervenciones anteriores de los máximos dirigentes de la Revolución cubana. Y qué pasa, muchos asuntos siguen igual o parecidos.

Cuántas veces se ha abordado el tema de la labor de los cuadros, del trabajo político ideológico, del desempeño de las organizaciones de masas. ¿Qué cambio sustancial existe hoy día?

¿A quién le echamos la culpa, quién posee los hilos conductores? ¿Cómo el presidente de un país habla de una manera, y desde la base desvirtúan las esencias? ¿Cómo Raúl Castro exige eliminar mecanismos burocráticos y en las provincias se vuelven más diabólicos? ¿Cómo se aboga por una idónea política de cuadros y la designación de dirigentes, en no pocos casos, es deficiente y arbitraria?

No se puede dirigir una nación con dos discursos, no se puede enrumbar esta Isla cuando su máximo dirigente plantea un argumento, y en la plataforma de la pirámide las interpretaciones son otras.

Hace años el pueblo reclama cambios en el discurso político ideológico, pero continúa siendo reproductivo, obsoleto y panfletario. Hace años el pueblo demanda analizar y revitalizar profundamente las dinámicas de las organizaciones políticas y de masas (dígase UJC, CDR, FMC) para potenciar una verdadera participación masiva.

Estas no pueden seguir siendo solo una cuota abonada de mes en mes y reuniones con documentos analizados a la premura y sin interés para los miembros; no pueden permitir el falso acuerdo unánime, hijo de conformismo y la apatía; no pueden confundir crecimiento con proselitismo; deben dejar el actuar solo por tutelaje y asumir una autonomía coherente.

Foto: Osbel Concepción

Es vital tener en cuenta, además, que el Partido y la Juventud Comunista son la vanguardia, los motores impulsores, pero no todo el pueblo; no ser de estas organizaciones políticas no debe significar ser menos revolucionario. Tampoco confundir bienestar colectivo con anulación de la individualidad, hay que laborar tanto por la unidad del pueblo como por la pluralidad de voces en su interior.

Ya es hora de dejar de estudiar documentos, es necesario volcar las ganas en acciones más allá de las palabras. Los días de descubrir el agua tibia pasaron, es tiempo de poner al país en hervidero para erradicar tantos males que aquejan al proceso revolucionario.

No hablemos más de modificar la mentalidad y asumámosla, dejemos de ser paternalistas con nosotros mismos. Los cambios necesitan ser radicales como las grandes revoluciones; si destinamos más tiempo a la adaptación social nos sorprenderán otros 50 años debatiendo lo mismo.

Muchos no desean escuchar más disertaciones, y aunque se han hecho algunos cosas, se quiere ver hacer más; que la política sea una sola, congruente y ordenadamente aplicada desde arriba hacia abajo, desde abajo hacia arriba, de manera horizontal, pero una sola. Que más que la unidad del Partido, de la Juventud, se dialogue sobre la unidad de la nación; sin esta, los primeros no tienen razón de ser.

Un querido amigo, profesor de Ciencias Políticas, decía una vez que la filosofía era hija del sudor y del barro, que los hombres solo con ideas elitistas la habían separado del sujeto común. La Revolución, por momentos, se malgasta en un discurso y actuar apologético y con ellos se aleja de las esencias populares que le formaron. Todavía puede remediarse, es hora ya…

Anuncios

Acerca de Maycardentey
Semi nativa digital, pinareña por causalidad y no por casualidad. Irremediablemente zurda, virgo por antonomasia y convencida periodista.

4 Responses to ¡Ya es hora!

  1. Tomás Rodríguez says:

    Querida Mayra:

    (Genial ese amigo, y su definición de Filosofía, me suscribo)

    Profundamente no creo que “ya es hora de dejar de estudiar documentos”, sino por el contrario, que por fin se estudien los documentos con un propósito de abordaje operacional.

    La responsabilidad y las fallas estructurales de la planificación y ejecución de una sociedad distinta, y los errores (y horrores) cometidos en el camino deben ser asumidos tanto por sus ejecutivos, como por sus operativos, e incluso por los pasivos, e indiferentes. A pesar de un inmovilismo asfixiante, los cambios son muy visibles, lo que aún queda por definir es la dirección de los mismo.

    Hay que asumir un ejercicio crítico y sostenible, que olvide ciertos criterios sin asidero, los mismos que consideran que, sin el sistema social reinante, de la noche a la mañana se pasará a ser parte del primer primerísimo mundo, como también de los que, por nefastas intenciones, desean que nada cambie.

    Hoy urge un ejercicio de reflexión, análisis, y propuestas reales, en una sociedad que, como todas, debe reconstituirse, sin embargo, no deja de ser destacado que, a pesar de no estar entre los primeros 100 en cuanto a Producto Interno Bruto (total de producción económica del mundo), Cuba está 51º en el índice de Desarrollo Humano 2011 de la ONU (hdr.undp.org/es/informes/mundial/)

    Que sean las nuevas generaciones las que validen, o desechen (con inteligencia, cultura, y serenidad), este proceso. Sin hacer apologías, pero menos aún sin mirar solamente las manchas en el sol….

    Un abrazo

    Tomás

    • Maycardentey says:

      Comparto contigo diversos criterios, Tomás, creo que como dices, hay que “estudiar los documentos con un propósito de abordaje operacional” y de hecho se hace en esta refundación nacional que vive el país. Más bien intentaba dar cuenta, cómo algunas veces, solo nos quedamos en el análisis y la reflexión sin llegar a materializar propuestas reales.
      Los cambios son visibles, y en ello estamos de acuerdo, la Cuba de hoy no es la misma de hace diez años, ni será la misma de los próximos cinco, pero es necesario cambiar la mentalidad, y que no sea solo un slogan de momento. Los cambios económicos se implementan más rápido que los ideológicos, y la inercia institucional ocupa a muchos dirigentes hoy, en diversas capas de la sociedad, especialmente en la base. A esa avocamos para que se oxigene, rejuvenezca, asuma dinámicas y pensares flexibles…en aras de este proyecto social que seguimos construyendo y perfeccionando….

  2. jorge says:

    Mucho ruido y pocas nueces,es lo que me viene a la mente cuando oigo hablar de estas reuniones y eventos del Partido,demasiado bla,bla,bla. pero en la practica poco que funcione,por ejemplo ,el trabajo por cuenta propia esta muy bien,pero no hay condiciones ni infraestructura adecuada,ademas un pais no se desarrolla con una economia de timbiriches,creo que hay que dar pasos de mas envergadura y ser mas pragmaticos,el mundo moderno lo exige y para desarrollarse hay que dejar atras el inmovilismo y las viejas doctrinas

    • Maycardentey says:

      Jorge, discrepo de tu punto de vista, quién dice que la economía cubana se desarrollará por “los timbiriches”, esta es una estrategia alternativa para impulsar el mercado interno, el trabajo de servicios y por ende, otras fuentes de empleo. En ningún momento se piensa que por el cuentapropismo la economía de este país crecerá, a pesar de que la carga tributaria haya aumentado, Cuba no se mantiene de impuestos. Existen otras muchas esferas que aportan a la economía del país; que es verdad que no tiene infraestructura adecuada para muchos servicios, es verdad; que hay determinadas limitantes para operar un negocio por cuenta propia hoy día, es verdad. Pero debes reconocer querido Jorge, que Cuba intenta por todos los medios sostener un sistema social sin apenas recursos naturales o grandes industrias que la amparen y eso a las todas, es una tarea titánica. No es cierto que todo es “bla bla bla”, hay muchos cambios en la Isla de los últimos cinco años y poco a poco hemos ido saliendo creo yo, del inmovilismo que hablas, de la inercia. Pero si conoces algo de física, Jorge, sabrás que para salir de la inercia hace falta una cantidad determinada de movimiento y energía, y en eso andamos….Pudiera ser más rápido, creo yo, pero vamos por ello….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: