Querer a Cuba (+ fotos)

kaloian-cincuenta-veces-cuba-10-banderaA veces quisiera sacarla del corazón cuando se vuelve insostenible, insufrible. Quisiera escribirla como Miguel de Cervantes, ese lugar del Caribe de cuyo nombre no quisiera acordarme. Es imposible hacerlo.

Me hace aventarme una y otra vez contra sus molinos, y a la vez me levanta, me quita el polvo y devuelve la adarga al brazo para seguir la contienda.

Por veces le recrimino, le lloro, pero como las pasiones eternas, al tiempo se me pasan las penas y vuelvo como los viejos enamorados a revolcarme en sus esquinas, esas esquinas bacheadas, endemoniadas, vapuleadas, tan mías.

Aun cuando intente pretender por veces la ingenua finalidad de alejarla de mí, aun cuando haya quien me venda la sutil idea de alcanzar otras márgenes, viene a mí porque es imprescindible, viene a mí para que le acoja en mi lecho, para que no le niegue. Leer más de esta entrada

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Dicen que nació un miércoles…

Dicen que nació un miércoles, siempre fue medio atravesada. Dicen que dio guerra hasta el final, fue obstinada, vaga, irreverente con el vientre materno, desequilibrada nata desde la placenta.
Dicen que fue un día de esos, de los que nadie quiere recordar, ni la madre, ni el padre, ni sus abuelos. Ella, por supuesto, no se acuerda.

“La madre casi se muere”, cuentan de vez en vez. “La niña no quería nacer”, “llamaron por el altavoz, pensamos que era todo”, recuerdan los más viejos. “Y yo que me hago con esta niña solo”, titubeó el papá entre la angustia. Leer más de esta entrada

Tuto Vázquez y de cuando llovieron flores en Pinar

No había apellidos italianos de por medio, nada de Montescos ni Capuletos. No fue una novela ambientada en la bella Verona, ni las escenas correspondían de manera tan melosamente romántica a la archiconocida historia de Shakespeare. Quizás el final no correspondió a fatalidades compartidas, pero no fue menos intenso y dramático que el relato de amor dela Inglaterravictoriana.

Eran ¿solo? Tuto Vázquez y Zenaida Ruiz, el aviador y la hermosa estudiante dela EscuelaNormalpara Maestros y Maestras en plena ciudad de Pinar del Río. Corría el año 1935 ó 1936, y cuentan que sobre el parque dela Independenciallovían literalmente flores. No era imaginación, ni siquiera historias salidas de ocurrentes novelistas, no era un Macondo repetido en el occidente cubano. Leer más de esta entrada

Amor a los 50 ¿por qué no?

Desde pequeños todos sueñan con “el amor para toda la vida”. El mito forma parte del folklore de los sentimientos junto con la incesante búsqueda de “la otra mitad”, la “media naranja”, la persona que jurará estar juntos “hasta que la  muerte los separe”.

En busca del hombre y la mujer de la vida de cada cual andan muchos, con fracasos, desaciertos, amores y desamores, con concepciones exclusivas del mayor de los sentimientos y sin saber a ciencia cierta qué tipo de persona buscan, cómo han aprendido a ser parejas, para qué relación están preparados y cuánto están dispuestos a dar por la misma. Leer más de esta entrada

Quién le pone pasaporte al amor (+fotos)

No sabían cómo empezar, pero lo hicieron…

Ella, insular, prepotente, con esas ínfulas de Isla especial bendecida por el Edén del Caribe, por tantas esencias, virtudes más allá de la fama de un buen ron, suculentas mulatas y exquisito tabaco; él, de la América completa, con una visión bolivariana de ser de todas partes y de ninguna en particular.

Ella, atada a un pedazo de costa, mar y gente buena; él, volando como pluma al viento, oliendo a Los Andes colombianos, degustando el encebollado del Ecuador, encantado con el clima frío de Buenos Aires… Leer más de esta entrada

Carlomanía (+fotos y video)

Confieso que nunca he idolatrado a artista de telenovela o cantante alguno, ni siquiera en mis años de adolescente, cuando nos dejamos influenciar por temas triviales. Tampoco mi pasión por la literatura, por la buena cultura y sus exponentes más representativos me han convertido en seguidora voraz de tendencias; en realidad muy pocas cosas, amén de que me gusten, me hacen ser fan irremediable de algo en especial.

Apenas bebo, no fumo, no tengo ningún vicio indeseable, y mis manías son bien pocas, por no decir casi ninguna, y desde que nací sólo hay una que no he podido dejar: querer a mi papá.

Quizás en este día, todos esperen la crónica acostumbrada sobre nuestros progenitores masculinos, pero me resulta extraño hablar en sentido general cuando no conozco a los demás, o al menos no tanto como al mío. Leer más de esta entrada

Sexo en tiempos de convenciones

Los tiempos cambian, también las personas, incluso, hasta las sutiles maneras de “echar una canita al aire”, o vivir días u noches de subrepticios juegos de amor.

Nuevas maneras: científicas, prácticas, metafísicas, pero al final de cuentas, muy carnales, hallan cabida en ese fenómeno que me gustaría llamar sexo de convenciones.

Y no se habla a la ligera, ni con ello se quisiera por momento desacreditar las magnas citas científicas, sino, como al calor de una vida rutinaria, monótona, o el simple deseo de aventura, se convierten en el momento y el espacio ideal para sucumbir o provocar las más inusitadas locuras amorosas. Leer más de esta entrada

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