Estrella o el envejecimiento poblacional en Cuba (+fotos)

Vejez[1]Uno, dos, tres. Faltan pocos kilómetros. Ya llegará. ¿Quién la esperará en la soledad de aquel lóbrego puente? No sé. La luna deja entrever una autopista que se torna afortunadamente interminable; y yo, con Estrella, queriendo que no se baje nunca, que no se vaya de mi lado.

Horas antes no pensaba ni conocerla. “Estrella, tome, ya tengo su pasaje”. Y pensar que aquella otra mujer obesa, cuarentona por efecto no por afecto acumulado, impertinente, impenitente, con la imposición de sus muchas libras y poca decencia, tratando de usurpar candidez a un buen acto de fe. “Aquí la cola está hecha, mi’jita; no tengo la culpa de que la señora no se haya fijado en qué ruta se anotó en los fallos. Que se baje donde pueda, o si no que espere a la próxima llamada. Ahora me toca a mí”. Leer más de esta entrada

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