El mal juego de «echar la culpa»

No es mentira. Somos críticos acérrimos, despiadados perfeccionistas, inconformistas natos cuando se trata de valorar hechos cotidianos, situaciones económicas y errores «ajenos». Y vale señalar «ajenos». Pocos, y que lance la primera piedra quien considere lo contrario, estamos preparados para, de manera autocrítica, reflexiva y asertiva, asumir la culpa cuando se ha obrado mal.

Es un lastre que arrastra no solo nuestro país, es una característica intrínseca del ser humano: en la concepción del hombre, el chip de reconocer traspiés propios vino defectuoso y en contadas ocasiones funciona bien. Leer más de esta entrada

Pasar por tontos

¿Cuántas veces se ha desentendido o pretendido desconocer determinada situación, por miedo al descrédito, la indiscreción, o por última instancia, ser el “soplón” de los problemas de una empresa o delatar posturas quizás no compartidas?

Nos encanta pasar por tontos, aparentar frente al otro no entender dilemas, cuestiones o momentos, para luego desentendernos por conveniencia o para la negación de responsabilidades.

Por otras veces, simulamos comprenderlo todo o nos hacemos los “despistados” para no discrepar; y tratamos, a la par, de volvernos fieles seguidores o dueños de compromisos, que con el primer soplido del viento se desmoronan. Leer más de esta entrada

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