El Waldo que soy

Rompió todos los esquemas posibles y lo sabe. Al principio, cuando su imagen todavía no trascendía en los espacios televisivos, su voz era asociada a galanes de la balada, de los promocionados por las televisoras internacionales y de la Isla; muchas y muchos imaginaron a un Chayanne o Luis Fonsi made in Cuba, al menos los que pudieron discernir que era un cantante de la Isla.

Waldo Mendoza, ese cantautor cubanísimo, «espontáneo, sencillo, natural» como él mismo se define, se ha convertido en un príncipe de la canción en Cuba. No es de la realeza de Hollywood, esa de estereotipos y falsos conceptos de belleza; no es rubio, esbelto, ni atlético o de ojos azules. Es un negro bonachón, gordo y bajito, con tremendo corazón y una voz «de película». Para los miles de cubanos que le siguen, es más que suficiente.

Incluso tras varios encuentros con Mendoza, desde el propio inicio de su carrera, una conversación con él es siempre grata. Leer más de esta entrada

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Frank Delgado: “la polémica entre Pablo y Silvio la haría a puertas cerradas”.

Puede estar lo mismo “loco por ti”, hacer cola para el pan, que compartir un traguito. Confiesa que a su edad pensaba vivir de la leyenda, pero subsiste en “la lucha diaria”, y nunca se arrepiente de “decidir por cuenta y riesgo quedarse en esta orilla”.

Su vida es como un pasaje, y díganlo: nació en Minas de Matahambre, lo inscribieron en Consolación del Sur y vivió en La Palma (todo en la provincia Pinar del Río). Y aunque ahora reside en La Habana, no deja de llamar a los tostones ambuilas y de apostar por los Vegueros en la pelota, para contrariedad de su amigo, el actor Luis Alberto García.

Este es Frank, no uno delgado, sino pasadito de libras, que luego de 13 temas, varios cuentos y unos cuantos autógrafos, dialogó con la prensa, sobre la actualidad del trovador en Cuba, su obra y la reciente polémica suscitada entre los fundadores de la Nueva Trova Pablo Milanés y Silvio Rodríguez. Leer más de esta entrada

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