Dignificar la paternidad responsable

Yoandy Pérez Rodríguez no creyó en los prejuicios. Su esposa, la enfermera Dairys Valdés Bodes, necesitaba terminar sus estudios. Ambos trabajan en el policlínico de Minas de Matahambre. En mayo de 2011, recién acababan de tener una bella criatura y la decisión no fue difícil de tomar. Él la cuidaría en el primer año de vida, se acogería a la licencia de prestación social mientras su pareja culminaba la carrera. Era lo más lógico.

Enrique Gigato Montelongo trabajó durante 20 años como operario de la campaña contra el Aedes aegypti, pero en el 2003 falleció su esposa y tuvo que asumir el cuidado de su única hija, Maritza, de 36 años, quien padece de retraso mental severo y esquizofrenia. Leer más de esta entrada

Carlomanía (+fotos y video)

Confieso que nunca he idolatrado a artista de telenovela o cantante alguno, ni siquiera en mis años de adolescente, cuando nos dejamos influenciar por temas triviales. Tampoco mi pasión por la literatura, por la buena cultura y sus exponentes más representativos me han convertido en seguidora voraz de tendencias; en realidad muy pocas cosas, amén de que me gusten, me hacen ser fan irremediable de algo en especial.

Apenas bebo, no fumo, no tengo ningún vicio indeseable, y mis manías son bien pocas, por no decir casi ninguna, y desde que nací sólo hay una que no he podido dejar: querer a mi papá.

Quizás en este día, todos esperen la crónica acostumbrada sobre nuestros progenitores masculinos, pero me resulta extraño hablar en sentido general cuando no conozco a los demás, o al menos no tanto como al mío. Leer más de esta entrada

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