¿Quién lo dice?

A veces quisiera ser una célula, un pequeño compuesto primario que se divide en partes y partes hasta llegar su esencia a todos los rincones del cuerpo humano.

Si pudiera trasladaría el hecho a ser una persona que se trasmuta en muchas, para poder coincidir en diferentes regiones del planeta de manera que pueda ver tantas, tantas cosas con mis propios ojos.

La desgracia de una existencia única nos hace asumir disímiles posturas en las relaciones con el otro, y una de ellas, para mí una de las más tristes, es vivir con la imagen de cosas, hechos, lugares y situaciones por cómo te la cuentan, ven e interpretan quienes estuvieron presentes. Leer más de esta entrada

Anuncios

Oficio de herejes

Ser periodista no es fácil. Nadie puede imaginarse cuánto hay detrás de una simple noticia, de un párrafo, hasta de la más insignificante de las líneas.

No importa a veces lo que hagamos, siempre seremos los herejes. En la mayoría de las ocasiones “quedas mal” con alguien: con el pueblo que quiere verse reflejado en unos medios que no pocas veces le desconoce como la voz más importante; o aquellos con responsabilidad suficiente como para cuando se critica un sector determinado se sientan “heridos”, o “mal tratados”.

Hay veces que debemos, incluso, armarnos de fuertes corazas, capaces de resistir cualquier ventisca por diabólica que sea. No interesa qué hagamos, a dónde vayamos, siempre tenemos más ojos de los que quisiéramos puestos para lo que hacemos. Leer más de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: